Camille

Primary tabs

3,715 km de casa
#iamamigrant
"La única diferencia entre tú y otra persona es que tuvieron una oportunidad en la vida que tú no tuviste"
Camille
Ocupación: 
Profesora asistente / estudiante
País de residencia: 
Estados Unidos
País de origen: 
Trinidad y Tobago

Comparte esta historia:

"Mi historia no es diferente de la de una típica inmigrante que vive en Nueva York. Vine aquí buscando las oportunidades económicas y educativas que no tenía en mi isla natal, Trinidad y Tobago. Quería una vida mejor para mí y la oportunidad de viajar y ver el mundo. También quería regresar algún día y retribuir a mi comunidad. Mis sueños eran y aún son bastante ambiciosos.

Asimilarse a la cultura estadounidense fue un poco retador al inicio. Aprendí pronto que la cultura afroestadounidense y la cultura antillana eran muy diferentes. Nos vemos igual que las personas de la diáspora africana, pero nuestras experiencias y nuestro estilo de vida diferían inmensamente. Cuando crecí, fui educada en el sistema de educación británica colonial y hablaba el inglés “de la reina”. Aun así, en Estados Unidos los americanos me corregían a menudo por no hablar el inglés adecuado simplemente por mi acento. Esto me enojaba y a menudo me frustraba, pues estaba siendo juzgada porque sonaba diferente y no porque mi inglés fuera impreciso.

Pronto aprendí que como inmigrante una es considerada con frecuencia “El Otro”, un término que significa ser diferente de la norma o del estadounidense común. Luchaba internamente con la etiqueta de “inmigrante” y con ser diferente. Sin embargo, fue mi primer jefe, él mismo un inmigrante italiano, quien cambió mi pensamiento y me empoderó para no aceptar esa etiqueta y utilizar cada oportunidad que tuviera para hacerme de una mejor vida.

Un día, mientras me dejaba en la estación del tren después de trabajar para otra familia en el barrio que se negó a pagarme el salario completo, me dijo: “Niña, la única diferencia entre tú y otra persona es el hecho de que tuvieron una oportunidad en la vida que tú no tuviste. No dejes que nadie te haga sentir ni un poco menos de la persona que eres”. Me aferré a esas simples palabras y han sido mi motivación desde entonces.

Establecí como prioridad aprovechar cada oportunidad que encontrara que me acercara un paso más a cumplir mis sueños. Han sido 14 años desde que migré a este país, desde abril 2002. Hoy, estoy orgullosa de decir que ya no soy considerada una inmigrante, sino una ciudadana productiva de los Estados Unidos de América. He utilizado cada oportunidad con la que fui bendecida. Hace tres semanas me gradué con la máxima distinción del CUNY Medgar Evers College con un grado en Educación Especial para Niños. En agosto voy a comenzar mi maestría en el Programa de Especialistas en Alfabetización del Teachers College Columbia University.

Me he ganado un lugar en la mesa. Ahora puedo defenderme y a la gente detrás de mí que alguna vez estuvieron en mi posición. Es irónico que la gente ya casi no me pregunte de dónde soy. El acento que alguna vez reprobaron es ahora exaltado como exótico. Aún sueno igual, pero la educación terciaria me ha otorgado un lugar en “su mesa”. Ahora puedo hablar su “idioma” y negociar en sus términos. Estoy bien encaminada en la creación de esa mejor vida que alguna vez soñé.

También estoy comprometida a retribuir a mi comunidad y recordar mis orígenes humildes. Pero siempre voy a recordar ese viejo dicho que mi abuela religiosamente nos recitaba cuando niños en el campo. “Si le das un pescado a un hombre, lo podrás alimentar sólo un día. Pero, si le enseñas a pescar, lo puedes alimentar de por vida”. He aprovechado cada oportunidad y he aprendido cómo pescar. Ahora me puedo alimentar de por vida y enseñar también a otras personas”.

Related Sustainable Development Goal(s):

 

https://together.un.org            http://usaim.org/            https://sustainabledevelopment.un.org